La familia: Comunicación asertiva para una buena relación emocional

La asertividad en la familia es el apoyo, compresión y cariño q le brindan los padres a los hijos en la práctica de la comunicación empática y con escucha activa.

Los niños que crecen en un hogar asertivo adquieren una mayor autoconfianza y mejores relaciones, no sólo en la familia, sino también en cualquier relación interpersonal. Esto marca una gran diferencia en su vida, en su estado emocional, además de en el desarrollo de su inteligencia e incluso en su salud física.

La asertividad es la habilidad que nos permite expresar nuestras opiniones o sentimientos, sean estos agradables o desagradables, de forma clara, directa, sin ser hostiles ni sentirnos culpables por ello.

La comunicación no verbal y el tono emocional que usemos, nos puede traicionar en un momento u otro y lo que digamos va a resultar igualmente agresivo, aunque no lo sea abiertamente, si no sabemos observar e identificar estos patrones expresivos. Lo que va a decidir el rumbo de los diálogos y la resolución o no de los conflictos habituales en el hogar.

Las personas asertivas deben de poseer 4 habilidades básicas:

  • Saber decir que no.
  • La capacidad para pedir ayuda, favores y hacer peticiones.
  • Capacidad para expresar sentimientos agradables y desagradables.
  • La iniciativa para abrir, mantener y cerrar conversaciones.

En este sentido, serian cuestiones a evaluar tanto en padres como en los hijos. Cómo gestionamos los padres el “NO” de nuestros hijos, aceptamos que tengan opiniones diferentes a las nuestras… y cómo nos afecta esto a la hora de poner límites y establecer un marco de normas eficaces en el hogar… son aspectos a reflexionar en nuestro rol comunicativo.

En definitiva, la asertividad se necesita tanto para dar gracias, pedir disculpas, presentarse uno mismo o formular una pregunta, como para efectuar o aceptar una crítica, dar o aceptar un elogio, negociar, etc.

Al igual que os hemos comentado en otros artículos, la comunicación que establecemos con los hijos es clave para mejorar las relaciones con los mismos y el clima general en el hogar, por ello consideramos tan importante hacer una reflexión acerca de cuál es nuestro estilo para expresar y comunicar, así como el tipo de lenguaje que usamos con nuestros hijos.

Practicar la escucha activa, acepta que opinen sobre lo que sucede y fomenta la expresión de las emociones que conllevan las diferentes situaciones del día a día. Comprendiendo su perspectiva del mundo, daremos mejor respuesta a sus necesidades e intereses.

Como normalmente os transmitimos, la educación en positivo comienza por la mirada hacia uno mismo. Los padres son la primera guía de referencia y aprendizaje para los niños.

Carolina Pérez.

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