Beneficios de la Psicología Positiva en el ámbito sanitario, educativo y empresarial.

«La felicidad es una actitud. O nos hacemos miserables, o felices y fuertes. La cantidad de trabajo es la misma».

A menudo creemos que somos felices o infelices según las circunstancias que tengamos en la vida. Pero la cita de Francesca Reigler, mencionada previamente, parece afirmar lo contrario: que la felicidad depende de nosotros, que es un estado que se construye activamente a través de encaminar la vida positivamente hacia donde queremos. Podemos ser nuestros propios líderes y transitar el camino hacia nuestros objetivos de forma eficaz.

A propósito de ello, el primer Manifiesto de Psicología Positiva (PsP) la define como «el estudio científico del funcionamiento humano óptimo». Es decir, la PsP se dedica a analizar las emociones positivas de la naturaleza humana: el optimismo, la alegría, la gratitud y la resiliencia y nace al observar que la psicología tradicional se ha centrado en los efectos negativos de las vivencias dolorosas.

Pero ¿qué consigue una persona a través de la Psicología Positiva?

Las personas que la practican se caracterizan, entre otras cosas, por:

  • Gestionar sus emociones de forma equilibrada.
  • Hacer uso de sus fortalezas personales para afrontar los retos y lograr objetivos.
  • Resolver eficazmente cualquier conflicto.
  • Desarrollar la empatía, la asertividad y la creatividad.
  • Ser capaces de aplicar su actitud positiva en cualquier ámbito de la vida.
  • Conseguir una mayor y mejor adaptación a los cambios.
  • Vivir en el presente y afrontar las dificultades con optimismo y resiliencia.

 

Estas son algunas de las cuestiones que aborda la formación Experto Universitario en Psicología Positiva diseñado por Emotiva CPC. La formación capacita al alumno en aquellas habilidades relacionadas con la PsP que se aplican en diversos ámbitos. Por ejemplo, en el entorno educativo, la aplicación de la PsP supone una revolución porque parte de cuestionar el enfoque docente basado en reparar, disciplinar o corregir lo que no funciona, a un enfoque basado fundamentalmente en desarrollar las fortalezas personales, el potencial, multiplicar las posibilidades y empoderar a los alumnos.

En el ámbito sanitario, y sobre todo el afrontamiento de situaciones difíciles y/o complejas, la aplicación de la PsP es clave, pues permite que los profesionales de la salud sepan cómo facilitar a los pacientes el cultivo de sus rasgos positivos y fortalezas personales. La diferencia, entre otras cosas, supone que un paciente pase de preguntarse “¿qué puedo hacer para dejar de estar mal?”; a preguntarse: “¿qué puedo hacer para sentirme mejor?”. Sobre todo en este caso, hablamos de la resiliencia. Veamos un poco más.

La resiliencia es una cualidad humana fundamental que define nuestra capacidad para superar positivamente las situaciones adversas sin quedar afectados negativamente por las mismas. El origen de su nombre aporta luz al concepto. Es un término que la psicología tomó prestado de la física: resilientes son los materiales que se doblan sin romperse para, luego, recuperar la situación o forma original. Como los juncos, que se doblan cuando sopla el viento, pero vuelven a erguirse después.

Efectivamente, la actitud que tomamos ante las situaciones, por muy difíciles que sean, es algo que depende de nosotros. En este sentido, con las prácticas que aprendemos en la formación, transformar los problemas en retos a través de hacernos responsables de nuestras acciones y aprender de lo negativo.

La adversidad no depende de nosotros, el crecimiento sí.

De esta manera, las competencias de la Psicología Positiva y sobre todo esta actitud resiliente a la que hacíamos referencia, también están íntimamente relacionadas con el liderazgo. En una situación de estrés, de conflicto, de desafío o de adversidad, el líder será la persona que pueda ver los caminos para inspirarse e inspirar a los demás con el objetivo de transformar las situaciones, capitalizarlas, crecer y seguir adelante fortalecidos.

Por todo lo que hemos venido diciendo, la formación Experto Universitario en Psicología Positiva no sólo es valiosa para aplicar en el ámbito profesional; también lo es para aplicar en nuestra vida, en nuestro crecimiento personal y en nuestras relaciones. De hecho, es allí donde empieza y desde donde se expande. Concretamente, hemos visto que en el ámbito educativo nos permite educar a alumnos desde la perspectiva de lo que funciona mejor en cada uno de ellos; sin embargo, para que esa facilitación pueda ocurrir, cada profesional tendrá que trabajar, adquirir y aplicar las competencias necesarias de la Psicología Positiva en primer lugar, en primera persona y partiendo desde su ámbito más íntimo.

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1 comentario

  1. ARACELLY DE LOS ANGELES LLANOS SEJAS | 17 agosto, 2018 at 9:15 pm

    CREO QUE SI PUEDEN DARNS MAS PIE DE ESTA AREA NOS HACE FALTA PARA SEGUIR MEJORANDO ESTAMOS TRATANDO DE COMPETIR EN CORDIALIDAD Y RESPONSABILIDAD CON NUESTROS ESTUDIANTES CON NUESTRA UNIVERSIDAD ESTATAL … LES AGRADECERIAMOS MUCHO, SIN EMBARGO SI ES UNA INFORMACION CORDIAL NO QUE SE TENGA QUE PAGAR… MUCHAS GRACIAS(ARACELY_ESTEPHAT2009@YAHOO.ES FACEBOOCK)

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